Las Obras de Arte mas caras del mundo

Salvator Mundi c.1500. Óleo sobre panel de nogal 65,6 x 45,4 cm.

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La pregunta actual es : Fue realizada esta obra por Leonardo D´Vinci

Hay alrededor de veinte versiones de Salvator Mundi y esta pintura recientemente restaurada, exhibe más de las cualidades tipo Leonardo que hemos llegado a esperar del maestro, sin embargo, no se han publicado hasta ahora imágenes previas a la restauración o el método de limpieza utilizado.

Esta pintura está documentada en la colección del rey Carlos I de Inglaterra en 1649 antes de ser vendida en una subasta por el hijo del duque de Buckingham en 1763. Fue comprada en 1900 por Sir Frederick Cook, un comerciante de arte británico. No se sabe dónde se almacenó el trabajo entre estas fechas, pero está claro que varios intentos previos de restauración deficientes habían hecho que la pintura fuera muy difícil de autenticar y se vendió posteriormente en una subasta en 1958 por £ 45.

En 2005, el trabajo fue adquirido por un consorcio de comerciantes de arte de Estados Unidos por $ 10.000 y restaurado. En 2013, se vendió a Yves Bouvier, un distribuidor de París, que luego fue comprado por Dmitry Rybolovlev, un multimillonario ruso por $ 127 millones de dólares, antes de ser enviado a Christie’s para la subasta de noviembre de 2017. La pintura ha sido estudiada por varios expertos en la obra de D´Vinci y en el período del renacimiento, el consenso es que este trabajo fue pintado por genio Leonardo D´Vinci y es el original del que dependen las numerosas copias.

En un movimiento audaz de la National Gallery catalogó la pintura como un Leonardo recién descubierto.

El Salvator Mundi (salvador del mundo) fue comisionado por Luis XII de Francia en 1506 y Leonardo había terminado la obra en 1513. La imagen de Cristo dando su bendición al mundo era un tema popular en el arte francés y flamenco y el medio la pose de longitud es típica de la época.

A la muerte de su esposa, la pintura fue donada, por Louis, a una orden religiosa que tenía conexiones con su esposa, en Nantes. Un siglo más tarde, Henrietta Maria, reina de Inglaterra, vio la pintura en 1650 (el año posterior a la ejecución de su marido, Charles Ist) y le pidió al artista Wenceslaus Hollar que grabase la obra para agregarla a su colección.

En el siglo XIX, el convento que poseía la pintura se disolvió y el Salvator Mundi se vendió al Barón de Lareinty de París. Después de las ventas posteriores, el trabajo pasó a manos del actual propietario, el marqués de Ganay.

Una Opinión de Vincent Finnan:

Encuentro esta versión del Salvator Mundi mucho más convincente que el ejemplo que se muestra a continuación, el efecto sfumato muestra una sutileza que es muy Leonardo, también la luminosidad en el pecho y la frente de Cristo es pura da Vinci. El orbe de cristal transparente en la mano izquierda de Cristo es una declaración confiada que está ausente de otras copias del tema y la profundidad total del trabajo tiene una cualidad hipnótica que atrae al espectador más profundamente en la pintura. Por supuesto, no conocemos la escala de la restauración ni la cantidad de trabajo que se ha recortado, con suerte el proceso estará disponible para el público en un futuro no muy lejano.

  Estaré visitando la exposición en la Galería Nacional a principios de 2012 para ver de primera mano el trabajo, esto me permitirá hacer comparaciones con otras obras de Leonardo que se exhibirán en el mismo lugar. (Vincent Finnan, Italian-Renaissance-Art.com)

El dueño del Monaco se desprende de esta valiosa obra. La última obra de Leonardo da Vinci en manos de un coleccionista privado, propiedad del oligarca ruso Dmitry Rybolovlev, se subastó este miércoles en Christie´s por una cifra récord de 450,3 millones de dólares (unos 382 millones de euros). Salvator Mundi es una obra excepcional, hasta el punto de que los especialistas se refieren a ella como el Santo Grial en el mundo del arte. No solo más que duplicó los casi 160,9 millones de euros desembolsados hace dos años por Mujeres de Argel, de Pablo Picasso, el récord hasta ahora en una subasta, sino que también superó ampliamente los cerca de 255 que pagó en privado el financiero Kenneth Griffin por Interchange, de Willem de Kooning y los 178 que le sirvieron a un emir de Catar para hacerse con Nafea Faa Ipoipo (¿Cuándo te casarás?) de Paul Gauguin.

El óleo que muestra a Jesucristo como salvador del mundo es el mayor redescubrimiento artístico del siglo XXI. Que se sepa, hay menos de 20 tablas creadas por el genio renacentista italiano que han sobrevivido al paso del tiempo. Esta emergió en 2005, tras un hiato de varias décadas. La obra data de 1500 y durante décadas se pensó que había sido destruida. “Es un testamento de la relevancia que sigue teniendo su pintura”, valora Loic Gouzer, de la casa de subastas Christie’s.

La noche arrancó suave con una obra de Adam Pendleton. Al cuarto de hora llegó al lote 9B, en medio de una gran expectación. La puja del Da Vinci comenzó en 70 millones de dólares (60 de euros). Se tomó un pequeño respiro en los 100 millones (85), como si estuviera cogiendo fuerza antes de la remontada. En tres minutos llegó a los 200 millones (170). La puja se prolongó durante 19 minutos. La batalla la libraron dos compradores anónimos que hicieron sus apuestas por teléfono. El martillo cayó en los 400 millones (340), a lo que hay que sumar la comisión.

Salvator Mundi se pintó en el mismo marco temporal que la Mona Lisa. La composición es muy similar y son un perfecto ejemplo del misterio que rodea su trabajo. Su historia también es extraordinaria. La pintura decoró la estancia privada de Henriqueta María de Francia, esposa del rey Carlos I de Inglaterra, en el palacio en Greenwich. Desapareció tras ser subastada en 1736. Sir Charles Robinson la compró en 1900 pensando que era un trabajo de un discípulo de Leonardo.

La obra maestra de Da Vinci quedó de nuevo en el olvido, perdida entre otros trabajos artísticos que integraban su colección. La pintura, que había sido manipulada, fue consignada a la casa de subastas Sotheby´s para su venta en 1958. Se pagaron por ella 50 millones de euros. Volvió a desaparecer hasta que reemergió en una pequeña subasta hace 12 años. El redescubrimiento movilizó a expertos en el trabajo de Leonardo, que certificaron su autenticidad.

Otra version

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 Es esta obra realmente de  Leonardo D´Vinci?

Se han realizado diversas pruebas en la pintura que han convencido a muchos expertos,  curadores e historiadores de que la pintura es auténtica. Los rayos X muestran que la pintura se había aplicada en capas finas sobre una base de madera de nogal para este trabajo y al igual que  el San Juan de Leonardo perteneciente al mismo período.

 Se dice que el giro del cabello recuerda a otros retratos de D´Vinci y los expertos señalan similitudes en las sombras de la cara y el ángulo de la luz para apoyar la autenticidad.

El trabajo ha sido alterado desde el día de Leonardo, el orbe originalmente era compatible con una cruz que se ha eliminado y una gruesa capa de barniz se ha agregado a la pintura.

Opinión del expert en Arte Vincent Finnan, del Italian_Reinassance_Art.com

Esta pintura casi parece demasiado moderna para da Vinci. La mano derecha y la manga de Cristo están tan bien terminadas como los rizos del cabello, parecen carecer del ahumado del perfume de Leonardo. El modelado de la cara parece bastante plano, cuando vi por primera vez este trabajo, y a primera vista, me recordó a un Modigliani con exceso de trabajo (que no pretende ser una crítica).

 Admiro mucho este trabajo, parece tan fresco y vivo, y sin duda me gustaría poseerlo independientemente de quién lo haya pintado. En conclusión, espero que sea por Da Vinci, que tendría unos sesenta y un años en el momento en que fue pintada, pero no apostaría mi casa por eso.

Referencias de interés

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Teoría de Ondículas

Ondículas, wavelets, ondelettes

Son las denominaciones en español, inglés y francés, respectivamente, del mismo concepto. Conviene aclararlo porque el término castellano aún no resulta tan familiar como el anglosajón, y muchos lo manejan con esta expresión. Los pioneros en el trabajo de este concepto fueron los franceses Jean Morlet, Alex Grossmann y la belga Ingrid Daubechies, quienes las bautizaron como ondelettes.

Para tratar de comprender con pocas palabras la noción, necesitamos partir de un marco general. La evolución de cualquier fenómeno de la Naturaleza o del comportamiento humano, cualquier proceso, puede ser descrito matemáticamente mediante funciones. Las funciones son esas gráficas que en el instituto nos enseñaron representadas en unos ejes de coordenadas, x e y. Hay funciones muy sencillas (las funciones elementales, como las rectas, parábolas, las trigonométricas, exponenciales, logarítmicas, etc., que todos recordaremos), que describen situaciones también sencillas (como tirar al aire una piedra: el efecto de la gravedad en ausencia de otras fuerzas, hace que describa una parábola).

Pero la realidad, en general, es más complicada. En particular, hay fenómenos descritos por ondas, algunos tan complejos que a día de hoy no se conoce exactamente cómo evolucionan (los fluidos, por ejemplo; dedicaremos pronto un artículo en esta sección a las ecuaciones de Navier-Stokes, uno de los problemas del milenio). En el siglo XIX, Joseph Fourier demostró que muchas funciones complicadas pueden describirse superponiendo únicamente funciones seno y coseno, funciones trigonométricas. Lo logra mediante una serie convergente (una suma de infinitos sumandos cuya suma es precisamente la función de partida). A partir de ahí se desarrollan herramientas matemáticas que profundizan en el comportamiento de estas series (las transformadas de Fourier, la transformada discreta del coseno, etc., cada una adecuada a un tipo de estudio concreto).

Las wavelets siguen esa idea de descomponer datos o funciones en diferentes componentes, pero a diferencia de las descritas por Fourier, prestan su atención en zonas de las funciones con comportamientos más “anómalos”, como discontinuidades o zonas de variación acusada (si la función describe un movimiento sísmico, por ejemplo, o un comportamiento anómalo de una célula en una determinada zona, ese análisis podría detectar, y por tanto prevenir, un terremoto en ciernes o un tumor, respectivamente), o para funciones no periódicas.

Por eso en las ondículas es muy importante la escala y la resolución. Si observamos el ejemplo de arriba, vemos la wavelet en color rojo, al lado de una función de escala, la de color azul. Por usar una analogía, es como ver el bosque desde una carretera, o acercarnos a examinar un árbol, o los detalles de las ramas de uno de ellos. Las ondículas nos “acercan” a la función global donde deseemos y a la escala que necesitemos. Y como en el caso de Fourier, se han desarrollado herramientas propias, como la Transformada Ondícula Continua (TOC; útil en el análisis de señales, y por tanto para aplicaciones de la Física) y la Transformada Ondícula Discreta (TOD; para la codificación de señales, y más utilizada en Ingeniería e Informática).

Algunas aplicaciones

Aunque ya se han mencionado algunas, el campo de aplicación es muy amplio: desde dinámica molecular, astrofísica, la geofísica de los movimientos sísmicos, la óptica, el estudio de las turbulencias y la mecánica cuántica, al procesamiento digital de imágenes (el estándar JPEG2000, por ejemplo, con más compresión de las imágenes y ahorro por tanto de memoria), los análisis de sangre, el análisis de electrocardiogramas, el estudio del ADN, el análisis de proteínas, la meteorología, el reconocimiento de voz, la biometría o el procesamiento de las señales de onda gravitatoria a partir de las colisiones de los agujeros negros.

Referencias